miércoles, 14 de noviembre de 2007

Aporte de Nuestro Amigo y Compañero patricio Bustos


Un octubre lejano




escrito por Patricio Bustos Pizarro
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Toda sociedad genera hitos históricos que en su momento pueden llegar a expresar y a representar con fuerza creadora los sueños, los anhelos, las esperanzas y las visiones de progreso, de igualdad, de libertad y de respeto a la condición humana. Tales hitos se instalan en la memoria colectiva de los individuos y desde ahí, cada cierto tiempo y bajo nuevas circunstancias, afloran con otros bríos y vigor para encender nuevamente las esperanzas y estimular el surgimiento de nuevos sueños.
instituciones republicanas encarnan en su funcionamiento las aspiraciones sociales y democráticas de la sociedad y si el accionar cotidiano de los distintos actores logra transmitir efectivamente la confianza, la seguridad, la legitimidad y la credibilidad que toda sociedad exige y demanda de sus autoridades.En lo formal el sistema político chileno, heredado de la dictadura militar, cumple con gran parte de lo señalado, sin embargo es evidente que el consenso democrático alcanzado a comienzos de los años noventas, que la agenda social definida para la transición y que la implementación de la estrategia de desarrollo económica construida junto al mundo empresarial se han agotado y cada día dan muestras concretas de estancamiento. La institucionalidad democrática no ha logrado romper del todo los enclaves autoritarios y cada vez disminuye más su legitimidad ante la sociedad civil. El modelo neoliberal de crecimiento económico no logra diversificarse, tiende inevitablemente a la concentración y genera cada vez mayores brechas de desigualdad en la distribución de los ingresos. En tanto, la sociedad civil y sus organizaciones se debilitan cada día y las expresiones más avanzadas de ésta no logran estructurar un discurso atractivo para convocar a la ciudadanía a movilizase tras un proyecto democrático de transformación de su realidad. Al parecer las lógicas de poder desarrolladas en el contexto de la transición democrática han actuado en el sentido contrario de lo que la gran mayoría del país aspiraba en 1989. En efecto, la normalización institucional, la profundización de la democracia, el fortalecimiento de la sociedad civil y la promoción de la participación, a partir del reconocimiento y universalización de los derechos ciudadanos, no habría sido más que una ingenua aspiración o espejismo discursivo. Nadie desconoce que hemos avanzado en estos años, pero ha sido a un ritmo y profundidad distintos al esperado.En otras palabras, el sistema político post dictadura no es percibido por la ciudadanía y los actores políticos y sociales críticos al modelo y a la institucionalidad como un espacio democrático abierto y equitativo, favorable a la competencia justa y a la disputa sana por cuotas de poder. Muy por el contrario, la distribución de oportunidades, los mecanismos de competencias, el acceso a las cuotas de poder existentes, la alternancia en el ejercicio del poder y el alcance de las facultades asignadas a las autoridades, y que caracterizó al sistema político chileno durante gran parte del siglo pasado, ha cambiado drásticamente; alcanzando niveles de asimetría política altamente riesgosos para el futuro del sistema y generando disputas entre poderes y autoridades. Tal situación de asimetría y de disputas políticas ha comenzado a producir paulatinamente un serio cuestionamiento de la ciudadanía a la calidad de la democracia construida.No es extraño constatar entonces el surgimiento de fenómenos sociales y de expresiones ciudadanas propias de una sociedad que presenta una institucionalidad política fuerte, un modelo económico que integra únicamente por vía del consumo y una estructura social altamente débil y con escasa participación de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones. La crisis de representación política que afecta a la sociedad chilena desde 1997, el creciente fenómeno de desafectación de la ciudadanía respecto del sistema de partidos político, el aumento sostenido de personas que no se encuentran inscritos en los registros electorales y la escasa participación de la ciudadanía en organizaciones tradicionales es prueba precisamente de ello. Resulta paradojal comparar el discurso democratizador de los años ochentas con lo que actualmente ocurre en la sociedad chilena. El discurso opositor a la dictadura militar y luego el proyecto de normalización democrática ofrecido por la Concertación al país hablaba acerca de la necesidad de la integración social, de distribuir equitativamente los frutos del crecimiento y de los ingresos, de estimular la participación de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones, de generar espacios de interlocución efectivos entre Estado y sociedad civil, de acoger la diversidad cultural existente y de respetar las diferencias, entre otras cosas. Sin embargo, con cierta amargura y tristeza hoy constatamos una realidad que en lo político aún excluye a sectores políticos importantes de la sociedad; que en lo social los sujetos no logran ejercer mayor influencia y fuerza en la institucionalidad comunitaria existente; que en lo cultural aún permanecen en la invisibilidad actores, sujetos y realidades sociales más que evidentes; que en lo económico las brechas en la distribución tanto de ingresos como de oportunidades se alargan cada día más y que en lo institucional aún perduren rasgos de autoritarismo respecto del trato con la sociedad civil.Claramente el cuadro señalado es poco alentador para las nuevas generaciones y para el futuro de la democracia en Chile. No obstante lo señalado, es preciso reconocer que las causas no sólo se encuentran en el carácter de la institucionalidad heredada y en el tipo de transición que la clase política que venció en 1989 pactó con la derecha. El comportamiento y el actuar de la propia clase política han contribuido en forma significativa al surgimiento de la crisis de representación y de desafectación de la ciudadanía respecto de la actividad política. La institucionalidad autoritaria no sólo ha disciplinado gradualmente a la sociedad civil, sino que mayoritariamente a la clase política en el poder; y particularmente a la que se agrupa en torno a la Concertación.En consecuencia, para resituar a la política nuevamente en torno a las personas, recuperar su carácter ético y de articulación de los intereses de las mayorías, y reencantar a la ciudadanía con un nuevo proyecto político de transformación de la sociedad que tienda a fortalecer permanentemente el sistema democrático y a alcanzar mayores niveles de igualdad y justicia social, es necesario acudir a la historia y revitalizar el pasado para nutrirse de él, extraer las enseñanzas históricas necesarias y proyectarse con fuerza y con nuevos bríos al presente y al futuro. Por cierto que no se trata de anclarse en el pasado ni de reducir el horizonte posible a meras reminiscencias. En las sociedades democráticas en transición, como la nuestra, los hitos históricos o las grandes gestas democráticas pueden llegar a adquirir un gran valor simbólico y una enorme potencialidad democratizadora y de avanzada social para los ciudadanos cuando sus dirigencias los recuerdan y los sitúan como la génesis o el momento fundacional de sus proyectos políticos y sociales permanentes, renuevan antiguas aspiraciones y responden a nuevos desafíos sociales y políticos. Se requiere de un nuevo proyecto democratizador para Chile; un proyecto que convoque a la conformación de una asamblea constituyente que elabore una nueva constitución y una nueva institucionalidad democrática y que funde las bases de un nuevo modelo de crecimiento y de desarrollo económico para los chilenos, inspirado en la justicia y en la igualdad.Está claro que con el transcurrir de los años el 05 de octubre para la Concertación ha dejado de ser el símbolo de las aspiraciones democráticas de cientos de miles de chilenos que lucharon por derrocar políticamente a la dictadura y por construir una sociedad más inclusiva, tolerante, justa, equitativa y democrática. Hoy se ha convertido casi en un recurso mediático al que se recurre cada cierto tiempo y cada año para apelar a las lealtades políticas con los gobiernos de turno y para recordar los compromisos existentes entre los integrantes de la coalición.El 05 de octubre pasado fue un pálido reflejo de la fuerza creativa y movilizadora de los años ochentas y de las ideas de transformación democrática de la sociedad chilena y de justicia social que inspiraron a cientos de miles de chilenos. Un pálido reflejo de lo que aspiraban jóvenes como Mario Martínez, Gonzalo Muñoz, Ronald Word, Marcelo Barrios, Carlos Godoy y tantos otros y otras que ya no están con nosotros. Para muchos de los que participamos de la gesta democrática de 1988 y que aún permanece en nuestra memoria colectiva, octubre esta cada vez más lejano. Patricio Bustos Pizarro
Noviembre 14 de 2007

sábado, 6 de octubre de 2007

Mensaje de la lauchita

Amigos de antaño y de hoy:

Le contaba a la chica que no podré viajar el fin de semana largo a la V región...pucha que estoy complicá pa' juntarme con ustedes, pero no crean que es porque no quiero porfa!!! Espero puedan hacer el asado.

Hace un rato viendo las noticias me enteré que los ladrones salen mañana, el Ministro les concedió la libertad provisional y seguramente la confirmará la sala...independencia del porder judicial?...por lo visto fue solo una ILUSION...

Me cagaba de la risa con el Cristian, comentando que las 3 viejas ni se hablan y están metidas en la misma celda...en una de esas se arrancan los ojos antes de que alumbre el sol.

Buenas noches,

laucha

domingo, 16 de septiembre de 2007

Está la canción en el comienzo ahora va la letra

Privilegio encontrarnos hermanos
Construyendo un mañana mejor
Vida y sangre del proletariado
desterrando por siempre el dolor
Compañeros del frío y del hambre
Nuestra lucha la historia sabrá
camaradas todos alzaremos
las banderas de la libertad
JUVENTUD SOCIALISTA DE CHILE
TOMA EL ARMA DE LA VERDAD
Y DISPARA CONTRA QUIEN PRETENDA
PISOTEAR AL PUEBLO SI DIGNIDAD
Nuestros puños en alto al combate
golpearán con fervor al luchar
con las manos morenas y limpias
por los pobres, los obreros , por el pan
Socialista patria americana
derrotemos a la explotación
con banderas rojas de lucha
triunfará nuestra revolución
JUVENTUD SOCIALISTA DE CHILE
TOMA EL ARMA DE VERDAD
Y DISPARA CONTRA QUIEN PRETENDA
PISOTEAR AL PUEBLO SU DIGNIDAD.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Pato Leiva In Memoriam

domingo, 9 de septiembre de 2007

Videos de la Jornada del 31

Compañeros Claudio Opazo puso a prueba sus dotes de Cineasta y este es el resultado.


Acá va otra Joyita.

La última imágen.

martes, 4 de septiembre de 2007

Ahora le toca al Chicho

Carlos Lorca

No hay más que decir, sólo veánlo